Me rindo
Me rindo al papel: no seré yo quien te odie
Quien te quiera, quien te ame, quien te cuide
Quien te bese, quien te espere, quien te mate
Fuimos tantos demonios atados a los pies que
Ya nunca sé quien soy, ni cuando miro hacia atrás
Ni cuando miro hacia delante, ni cuando miro del revés
Aburrido de mi, no te rescato ni a ti en mi
Entiéndeme: nunca seremos nada a conservar en pie
Así que me vuelvo a rendir a mi mismo
Y al ser que manda en mis limitaciones,
A todo lo que ya nunca seré
A lo que todo un día soñé
Y a todo lo que un día toqué.
No me busco, no me pienso buscar, ¿qué pretendes?
Ni lo intento ni me intereso, ni aprendo, ¿por qué?
Porque ahora sé que muero
Demasiado previsible, impertinente, ausente
Ingenuo, de mi genio oculto siempre oculto
Mudo hasta el fin de las caricias de mi universo
Me rindo con tristeza de la nostalgia
Con ánimo exculpatorio, vivo y recluido
Sin pretensión de querer volver a ser lo que no es
Porque ahora sólo soy lo que siento
Aunque ya no siento ni siquiera lo que soy
Y por último, me rindo ante ti que fuiste yo en estado espejo
Y al duro silencio que embriaga mi hastiado, triste y aburrido lamento
Por esa nostalgia recluida en mis atormentados recuerdos
Y por el andar de tu alma en mi maltrecho cuerpo
Me rindo a tus caderas con la paciencia desolada por tantos lamentos muertos

el inevitable anónimo dijo
Hay rendiciones que son... match point.
22 Noviembre 2005 | 10:35 AM