Dios siempre canta tan bien (o la duda de Sonny Rollins)
Dios y la sombra de un grito, sin penumbra, a plena luz, Dios grita a plena luz, pero un saxofón rompe desconsoladamente el escondrijo lúgubre y penoso de Sony Rollins temblando de miedo, mezcla de mono y frío, genio descontrolado, el callejón de la memoria, un lugar en donde se encuentran las imágenes que me hicieron pensar que detrás de unas caderas de mujer recitándome de memoria su dirección no siempre está el paraíso. Celia se saca la ropa a media noche y me pide sexo. Fóllame. Yo mintiendo desenfreno me lanzo a sus abrazos. Soy mentira, mis abrazos buscan cariño y sólo encuentran el mal olor de mis sobacos, si echase colonia seguro que ahora mezclaría muy mal, pienso en mi botella de colonia, Hugo Boss, estaba de oferta, las compré en Chinatown hace tres meses, creí que hacía buena compra, me compré 4 de 100 ml, pero ahora a mí no me huele a nada. La Luna no existe para los descontrolados de la noche, si tienes un cigarro yo tengo fuego, también tengo una gata que me hace compañía, y una luz en el baño que me quita el miedo las noches que hay tormenta, si te quedas te preparo zumo de naranja y tostadas en pan de maíz de la aldea de mi madre. Me gusta el pan de maíz y me encantan las tostadas de pan de maíz con aceite que me regaló mi amigo Javier, aceite extremeño, variedad manzanilla en cepas autóctonas, o eso dice, puro zumo de oliva prensado en frío. Que bonito, que tierno, tostadas, pero Celia no conoce a Sonny Rollins tocando In a sentimental mood y me pide sexo, y yo se lo daré, porque siempre lo hago así aunque me caiga de sueño y me huela el sobaco y piense en Sonny Rollins encerrado en su saxofón a contraluz, con el peso de las descargas de lluvia en su sombrero, piel negra agazapada en talento sin color, la gata come el pienso barato que le dejó en el cuarto de baño, cuando me levante para mear le daré una patada, si esa cisterna no perdiese agua sin cesar, sin ese ruido descortés te podría tararear In a Sentimental Mood al oído o mejor aún, te podría cantar Why should I Care en versión de la flácida e insípida Diana Krall, sus tetas son grandes, descontroladas, rebotan en mi cuello, me araña la cabeza con sus uñas, no me gustan las uñas grandes, me recuerdan a una peluquera de la infancia que me hacía daño cuando me lavaba la cabeza, All the things you are, Chet Baker sin dientes, ¿sabes que Chet Baker tocó en Barcelona? ¿qué dices? la cisterna parece que ya paró de cargar, ahora sólo gotea y la maldita gata maúlla y creo que se acerca a la cama, Celia grita, yo finjo un orgasmo, me da igual y tengo mucho sueño, seguro que Dios estaría con sus gafas de sol marcando un compás de cuatro por cuatro sin preocuparle que en la calle Sonny Rollins está llorando con su saxofón y la lluvia empapándolo en tristeza, ¿qué lo llevaría a perderse en una nota nocturna debajo de un puente, estaría haciendo postales de jazz? lo consiguió, él lo consiguió, Dios a plena luz manda repetir la entrada a piano, no pongo interés, sé que se me nota pero me da igual, la persiana está estropeada y entra luz de las farolas, noto mi desganas, noto mi tristeza, noto mis penas, ¿quien te hizo ser como no eres?, me lo estampó así, mirándome a los ojos, las tetas de Celia son demasiado grandes, parecían grandes pero no tanto, ahora soy lo que no soy, y en vez de reírme con semejante frase me puse a llorar y entonces ella me dejó tirado, así era ella, zapatos de tacón en medias negras, pura insinuación, apuntaba y disparaba, se iba, se fue.
Celia sigue follándome, yo no digo nada, Sonny Rollins está tan lejos y Dios siempre canta tan bien...

yUlYmAi dijo
Me encanta lo que escribes. Tiene un algo muy especial, como decirte, pareciera que unes frases en párrafos que son poéticos, pero de una narrativa que más que interesante es bastante amena, me gusta!
cómo podría agregarte a mis favoritos?
20 Marzo 2007 | 11:03 PM