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La Coctelera

EL DIVÁN DE LO EFÍMERO

Lo mejor del futuro suele ser la posibilidad de evocar el pasado. Jose Luis Alvite

1 Diciembre 2007

Mi desconocido don (III) Y aquellas dos tetas

Y de repente apareció la fotografía en mi vida. Bueno muy de repente no, apareció en una farola en donde se anunciaba un puti-club famoso en mi ciudad y que alver (mis ojos que no yo) unos bonitos pechos en aquel minúsculo papel, me dejé ir por mi intuición con la sana intención de que apareciera algún dios que me indicaría el buen camino de la salvación. Amén, Jesús.

Y mira tú por donde, el camino lo encontré justo debajo de aquel anuncio que tenía un buen par de tetas, alguien (bendito seas señor) había puesto muy ocurrentemente (un genio del marketing) otro anuncio debajo de aquellas dos imponentes presencias, un pequeño papel en donde se informaba que pronto comenzaría un curso para aprender a revelar fotografía en blanco y negro.

Enseguida comprendí que algún dios debe existir en los confines de mi universo y que todo aquello fue una especie de milagro para andar por casa (para milagro aquellas tetas), ese desconocido dios me estaba mostrando el camino, mi vida empezaba a tener sentido, mi don afloraba, mi don aparecía, mi don saldría de la fotografía y a lo mejor de aquellas dos tetas. Estaba claro que ese era un dios de los de antes, de los que ya no hay, un dios con dos cojones que intentaba, de una vez por todas, salvarme de los infinitos caminos de perdición que los derroteros de mi vida estaban llevando en aquellos días. Primero te enseño la perdición y después la salida (para salida, la de las tetas!).

Pero no supe porqué pero enseguida lo tuve claro: la fotografía cambiaría mi vida (aquellas tetas también la hubiesen podido cambiar) esta vez no podía fallar, esta claro que acababa de encontrar mi don, y todo gracias a que un dios menor, pero un dios al fin y al cabo, que fue capaz de impulsar mi vista hacia un poquito mas abajo que aquellas dos imponentes tetas, ese dios (que otro dios lo tenga en su gloria) me abrió otro camino inescrutable (= que no se puede saber ni averiguar) y yo aparté aquellas tetas de mi mente, tremendo esfuerzo, y comprendí que mi futuro se escribía con la cámara en mano. Por eso desestimé las tetas.

Así conocí a Alberto, y a él le debo todo lo que sé, y todo lo que pude aprender que normalmente es bastante poco porque enseguida me creo que soy la leche y empiezo a hacer mis pinitos y paso de lo que me tienen que seguir explicando, y voy a mi bola y me creo un genio cuando me salen las primeras tonterías. Aprendiz de todo, maestro de nada. Ya se me coló otra frase de mi madre. Siempre igual.

Bueno, pues como es lógico, enseguida acondicioné el único baño de casa, me compré una ampliadora, unas cubetas y muchos líquidos, reveladores, fijadores, paro, viradores…y más líquidos y papel fotográfico de grado 1, de grado 2, de grado 3, de grado 4, de grado 5… y más líquidos, y una bombilla roja, y un reloj, y una armónica para tocar mientras esperaba a que el revelador actuase, y así fue como metí la magia en aquel baño, y ese dios estuvo a mi vera verita vera muchos días, y muchos meses, y me enseñó el mecanismo de la magia de los cristales de plata, y yo empecé a fotografiar todo aquello que se movía y lo que estaba quieto también (lastima de aquellas tetas), y después me encerraba en el baño, tardes, noches, mañanas, y no salía hasta que era capaz de sacar aquella foto tal y como la había imaginado (prácticamente nunca, ¡para que voy a mentir!). Como ante todo soy vago, me tuve que inventar varias gripes (yo, que padezco una epidemia de salud desde que nací) para no ir a trabajar y poder quedarme en el baño positivando todos aquellos negativos, tardes, noches y mañanas.

La fiebre me duró varios meses (la de la fotografía y la que le mentía a la empresa: este tiene fiebres tifoideas o algo peor, sé que llegó a decir mi jefe que nunca sospechó de mi eterna vagancia). Así alimenté mi ego. Así incluso expuse en una cafetería. Así gané dos premios de 15.000 pts (90 euros para los de la ESO) en sendos concursos. Así me enamoré de Salgado, de Newton, de Cartier-Bresson, de Helmun Newton, García Rodero… así me enamoré de la fotografía de los blancos, de los negros y sobre todo de los grises.

Me vi tan dentro de mi don que me lo llegué a creer, y por eso el día que me mandó a paseo me dolió tanto como aquel amor que se olvidó de llamarme el día de su despedida porque tenía vez en la peluquería. No es tan fácil, aunque lo creáis, buscar el don en los confines de mi maniatado universo. Son demasiados momentos malosy tanpocos los buenos.

servido por ignacio 3 comentarios compártelo

3 comentarios · Escribe aquí tu comentario

sarah

sarah dijo

15.000 pts?
ya te digo si eres carroza!!
y, digo yo, podías aderezar algún relatillo con alguna...uf! y en blanco y negro ya sería genial, haría juego con el blog...aunque como eres tan inmensamente feliz...mejor de colorines.
A mí también me gustan las tetas, supongo que será por haber mamado hasta que nació mi hermano y me robó el maná...de mi madre...
beso de buenos días
maniatado universo?
muchos malos...pocos buenos?...pobechito él

1 Diciembre 2007 | 12:28 PM

Cosiña mala

Cosiña mala dijo

¿Un pequeño papel bajo un anuncio con un buen par de tetas dices que lo colocó un genio del marketing? Disiento totalmente, ese anuncio no lo vería nadie, excepto tú, todos tendrían la vista fija en el papel de arriba y en nada más. Por cierto, que fijación te quedó con esa delantera...

1 Diciembre 2007 | 04:02 PM

dsvdv

dsvdv dijo

- Tienes un don, baby.
- ¿Cómo puedes saberlo, si ni yo lo reconozco?
- Porque hay gente con corona de luz.
- ¿Tengo una corona de luz?
- Ajá.
- ¿Y eso para qué sirve?
- Para distinguir a las personas que tienen un don, te lo estoy diciendo.
- ¿Y cuál es el mío?
- Tienes el don de portar estrella.
- Portar estrella...
- Sí. Hay gente que transmite vacío y gente a la que le ves estrella, como tú.
- ¿Sirve para algo?
- ¡Claro, tonto!
- ¡Claro, tonta! Sirve para...
- Para transferir sensaciones buenas a las personas a las que quieres cuando están en tu presencia.

3 Diciembre 2007 | 04:01 PM

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