Así empezó todo 2
En NY hace frío, mucho más frío que en las postales. Estoy en pleno G.V. tomándome un capuchino en una cafetería soñada por una foto. Estoy al lado de una ventana de marco verde. Afuera hace frío. La gente pasea abrigada, bufandas, guantes, gorros. Hay nieve. Hay nieve como en las postales, como en las películas. Estoy empezando a escribir en una nueva libreta que compré en el aeropuerto. Esta vez no pensaba comprarla porque esta vez no es un viaje de los de guardar recuerdos, esta vez es una huida y nadie se le da por escribir huidas mientras se está parado en una cafetería tomando un capuchino, pero la espera en los aeropuertos es larga y al final siempre acabo comprando algo, y la tendencia a comprar libretas para escribir es algo que no entiendo pero que siempre me supera. Me imagino que haré como siempre, dejaré de escribir dentro de unas cuantas páginas y esta libreta pasará a ser una de tantas que pululan por los cajones de mi despacho, pero mientras tanto y como no tengo nada que hacer, escribiré.
El Caffe Regio no es grande, pero es tal y como lo imaginé. Aún guardan la vieja máquina de hacer capuchinos que salía en las fotos, aunque al natural parece un poco más pequeña. El famoso sillón ocupa un lugar preferencial, pero a partir de ahí, todo es más o menos como en cualquier otro sitio. Hoy por hoy, ya podemos ser auténticos newyorkinos en cualquier esquina de un pueblo de Ávila. Pero yo no estoy en Ávila, yo estoy en NY, estoy en el Village, estoy en el Caffe Regio, la cafetería soñada desde que la había visto en El Padrino II, que es mucho mejor que El Padrino I, aunque en la primera sale Marlon Brando. A Marlon Brando yo no lo recuerdo como Julio César, ni esperando a un tranvía llamado deseo, ni siquiera subido a la moto Salvaje, para mí Marlon Brando siempre fue el embajador que abría puertas de su camarote continuamente en La condesa de Honk kong, aunque ahí la que se salía guapa de verdad era Sofía Loren. Es curioso, no entiendo porque Sofía Loren no participó en El Padrino, como buena italiana hubiese dado un punto muy racial, hubiese estado perfecta en la boda inaugural de la trilogía, pero por qué escribo todo esto, está claro que huyo, que no quiero ni pensar, y hablo de cine como podría estar escribiendo de cualquier otra cosa. Cerca de aquí está el What? el local en donde un joven Dylan empezaba a tocar. A lo mejor Dylan también se sentaba en esta silla y escribía en esta mesa. A lo mejor el chico que pasa con una guitarra al hombro en plena nevada y mira hacia dentro de esta cafetería será pronto un famoso cantante que cite aquella nochebuena en que no tenía ni blanca y no pudo ni siquiera tomarse un capuchino mientras un burgués jugando a ser poeta hacía que escribía en una libreta de aeropuerto.
Creo que necesitaba perspectiva, por eso me aparté, para poder ver, necesitaba la tranquilidad de la soledad para saber lo que tengo que sentir, para saber que es lo que tengo que hacer, o eso es por lo menos lo que me llevo repitiendo desde que salí ayer de Madrid. Caffe Reggio. No había caído hasta ahora. El hotel en donde empezó todo fue el Hotel Regio de Salamanca. Reunión de empresa. Era septiembre y aún hacía calor, lo recuerdo bien. A ella le tocaba hablar de las nuevas formas de fidelizar a los clientes y yo estaba sentado en una esquina de la cuarta fila, como siempre, apoyando mi hombro derecho contra la pared y aburriéndome mucho,como siempre. Hotel Regio y Caffe Regio, mira tú que curioso, no había caído hasta ahora. ¿Existirá algo que realmente nos dirija? ¿Estará todo relacionado? ¡Qué absurdo! Ella empezó como siempre, dando las gracias a todos por los resultados obtenidos y desplegando ligeramente sus encantos femeninos. Siempre lo medía todo. Yo tenía 38 años un matrimonio de los de siempre y dos niñas preciosas: Carmela de 5 clavadita a mí y Laura de 3 que se parecía más a su madre. No sé porque escribo en pasado, ellas siguen siendo mis hijas, y me da vergüenza reconocer que en estos momentos ni siquiera las echo de menos.


joder!!! dijo
Brando, Marlon Brando.
26 Diciembre 2007 | 01:21 PM