Cuestión de sexo
Yo no leo mucho. La verdad es que leo más bien poco, además, mis lecturas son totalmente desordenadas, mezclo todo y nunca sé contextualizar nada, por eso me gusta que los libros tengan fotos, así por lo menos intento ligar lo que leo con una imagen y de esa manera conseguir que algo se me quede pegado a las meninges. El domingo 20, en la página 60 en el periódico El País, había un reportaje sobre las mujeres y los hombres en los medios de comunicación, en concreto el titular era el siguiente: Tele de mujeres, radio de hombres. Yo no lo iba a leer, porque el reportaje lo acompañaban con varias fotos y ninguno de los que aparecía me entusiasma, pero empezaba el texto diciendo: cuestión de sexo, y eso, se mire por donde se mire, siempre anima a seguir leyendo ( y más a mí), y por eso titulé este post con la misma frase, para animarme a mí a seguir escribiendo y para que pique algún que otro con el temita, pero siento reconcocer que el que espera encontrar algo de sexo en este post puede dejarlo aquí ahora mismo que hoy no toca.
Bueno me voy a dejar de gilipolleces tan arraigadas a mi personalidd. El texto en cuestión, venía a decir más o menos, que las mujeres dominan la parrilla de las mañanas en la televisión y los hombres las mañanas en la radio. A partir de ahí toda una serie de conjeturas sobre el público que habita estos medios y con las opiniones de varios de los protagonistas y acompañando estas opiniones, las susodichas fotos: cinco hombres ( Carles Francino –empiezan por el de casa-, Luis del Olmo, Carlos Herrera, Juan R. Lucas y Federico Jiménez Losantos) y cuatro mujeres (Pepa Bueno, Concha García Campoy, Susana Griso y Ana Rosa Quintana).
Bueno hasta aquí todo normal. Pero lo que ocurrió fue que me seguí fijando en las fotos y de repente me di cuenta de que en dichas fotos, las cuatro mujeres (que ninguna es una cría) están muy guapas, joviales, pero sobre todo estaban sonriendo y enseñando los dientes. Algunas más y otras menos, pero las cuatro lucían una dentadura superior generosa, blanca, amplia, casi perfecta, mientras que por parte de los hombres a ninguno se les veía sonriendo abiertamente, no se atisbaba en sus bocas ni un ligero toque blanco marfileño de siquiera un triste incisivo, ni una risa, y eso sí, todos tenían una imagen de hombres muy serios, muy preocupados con la realidad social, dando la sensación de que todos y cada uno de ellos cargan con el pesado peso del estado en las espaldas de la misma manera que Muñoz Molina carga con el peso de la historia de los nazis y los judíos.
Podríamos sacar unas cuantas conclusiones más analizando cada una de sus caras, relacionarlas con el medio al que pertenecen y pasadas por el tamiz de mis propias opiniones al respecto, pero eso tampoco sería justo además de cansado y muy aburrido para mí.
Yo sólo me quería quedar con los estereotipos. Está claro que en la tele las mujeres tienen que transmitir seriedad (si no presentan un concurso, ofcors) y por ello las eligen maduras, nada de niñas ni chicas, tienen que pasar los cuarenta, y además tienen que dar guapas en pantalla, que conserven bien la piel, reconocidas profesionales en sus mundos laborales pero a la vez su imagen tienen que ser impecable, joviales y que rocen la eterna juventud. Ellos no. A los hombres no nos hace falta ser guapos, aunque muchos opinaran que Francino es un hombre guapo, y que Carlos Herrera tiene sus fans, pero yo no creo que Jiménez Losantos quite el hipo a muchas señoras en este país. Está claro que a los hombres la cosa se nos pone más fácil, no hace falta ser B.Pitt, tener la piel de uno de 20 con casi 50, poseer un corte de pelo actual y una contínua imagen fresca. Como conclusión llegué a la siguiente: a los hombres -por lo menos a los de esas fotos- se les presume la inteligencia, mientras a las mujeres para poder demostrarla, antes tienen que estar buenas.
A lo mejor todas esas fotos fueron una simple coincidencia. Pero a lo mejor no. A lo mejor es fácil decir que ellos están en la radio y no se les ve, y la imaginación es más poderosa que la realidad, pero a lo mejor el machismo no sólo son cuatro gritos en casa y aquí mando yo y sí otros conceptos muy sutiles que se filtran diariamente por cada una de las rendijas de la sociedad y que nos obliga a comportarnos de una manera distinta a la que quisiésemos. A lo mejor el machismo no sólo se demuestra con un sueldo menor en las empresas por el mismo trabajo y sí con la presión de estar guapas todo el día. A lo mejor sí que hace falta un ministerio de igualdad aunque yo al principio les llamé putos demagogos. A lo mejor este post es una tontería y simplemente está aquí porque no tenía nada que decir, y en vez de estar calladito, se me dio por mirar unas fotos en un periódico, pero a lo mejor tengo algo de razón y eso ya me jode.




globos dijo
Pues si, no creo que vayas desencaminado. Solo discrepo en una cosa, no es que Losantos nos quite el hipo, a mi mas bien me produce espasmos y ganas de vomitar. Pues es triste la conclusión a la que llegas pero como dice Serrat, nunca es triste la verdad, lo que no tiene es remedio. Espero que esta si lo tenga y que ese ministerio empiece a funcionar como debe. Estoy de acuerdo con lo que dices. Si me pongo a pensar no encuentro una presentadora especialmente fea, la verdad. A lo mejor es que todas son monísimas, y si, las buscan con una imagen lozana y sin canas, mientras que ellos las pueden lucir gustosamente porque dan credibilidad y seriedad.
No obstante, no solo se da en ese mundo. Hace años, en la empresa en la que yo trabajaba (cara al público) se nos mandó una circular firmada por el mismisido director de recursos humanos (te hablo de una multinacional americana con oficinas y direcciónes generales en todo el mundo), pues nos mandó una circular en la que se nos llamaba "desaseadas" y se nos obligada a ir "bien peinadas" y bien maquilladas, sin estridencias. Aquello fue vejatorio. Ellos podían ir con barba o con melenas pero nosotras teníamos que ir pintaditas y monas para que diesemos buena imagen. Es más, yo personalmente vi algunas selecciones de personal en las que a algunas chicas las descartaban por no ser guapas aunque su perfil intelectual si fuese el adecuado. Es más, me consta que a una la contrataron por el volumen de sus tetas, a pesar de que no sabía español y nos pidieron que nos comunicasemos con ella en inglés.TREMENDO?? Pues cierto, y no hace más de 5 años de lo que te estoy contando.
Esto pasa todos los dias y se consiente. Sobra decir que no volví a pintarme jamás en esa empresa, a tomar por el culo¡¡¡ Me hice delegada sindical y además a mi no lucen como si fuese carne fresca.
Te puedo asegurar que esa mentalidad machista está muy arraigada y a lo mejor lo de la paridad es una exageración pero tal como está el mundo laboral y social empiezo a creer que no está tan mal pensado. Besos
23 Abril 2008 | 11:05 AM