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La Coctelera

EL DIVÁN DE LO EFÍMERO

Lo mejor del futuro suele ser la posibilidad de evocar el pasado. Jose Luis Alvite

27 Agosto 2008

Cuesta matar

Cuesta deshacerse del personaje, no es fácil matarse sin más. Para variar no tengo ganas de casi nada, aunque por no tener no tengo ni tiempo ni ideas, pero el muy cretino, el personaje en cuestión, a veces me susurra cosas al oído y aunque continuamente hago oídos sordos, hoy se me ha dado por darle una bocanada de aire, pero bueno, me imagino que si lo hago es por que no me gusta nada ir a los entierros aunque estos sean de mentira. Mañana no sé si podré seguir respirando sin más, seguir hacia delante como el que no quiere la cosa. Me imagino que sí, solemos ser demasiados poéticos en las formas y muy poco condescendientes con la realidad en el fondo. Si el alma sabe de disculpas también sabe de perdones, así que le pido me perdone por estas líneas que se me están escapando. Las lamentaciones son un sentir que me cuesta sentir y cada día que pasa me gusta más pasear en silencio y menos hablar y aunque no sé a que viene a cuento decir todo esto, está claro que por ahí deben andar los tiros del inicio de estas líneas. Admito que la escritura me sirve como una forma de poner en orden ciertas ideas que andan por la cabeza sin saber que las tenía y me sigo sorprendiendo cuando soy capaz de escribir cosas que nunca antes ni siquiera había logrado pensar. De todas formas en la mayoría de los casos no sirve para nada. Mi sentir con la escritura es la misma que con la literatura, una simple forma de malgastar el tiempo, sin más. Mi madre me daba bocadillos de mortadela, de nocilla o de de tulipán con azúcar. Cuando quiero acercarme a mi infancia me compro un trozo de pan y le pongo unas lonchas de mortadela sin aceitunas. El olor y el sabor de ese bocadillo funciona como la máquina del tiempo de H.G.Wells y me retrotaen hacia mi infancia con acalorado impulso recordador. El otro significado del verbo retrotraer es fingir que algo sucedió en un tiempo anterior a aquel en que realmente ocurrió. Fíjate tú si al final simplemente es eso y no mis recuerdos reales.

Cabe pensar que si todos fuéramos iguales las cosas se simplificarían mucho. También es fácil creer que todo lo que ocurre a nuestro alrededor no es más que una idea aproximada de la entelequia en la que convertimos nuestras vidas. Cada día nos cruzamos con cientos de personas que nunca más volveremos a ver y cada una de ellas guarda historias que se pudrirán en el medio de un ataúd de pino. Ahora está de moda la incineración, el ser humano es tan poco solidario con la naturaleza que hasta quiere romper la cadena alimenticia y en vez de dejar que las cosas se pudran para alimento de los anélidos en general, prefiere encerrar los restos de polvo en una urna y colocarla encima del televisor para sustituir al tan cacareado torero y folclórica sobre tapete de ganchillo o en su defecto de calceta. Mi madre hacía unos tapetitos de ganchillo muy bonitos que colocaba por toda la casa, y aún hoy es el día que se empeña en regalarme cada nochebuena uno de esos paños para la mesilla de noche. Dicen que las mesillas de noche dicen mucho de la gente. No podemos creer todo lo que nos dicen, ni tampoco lo que dicen las mesillas de noche. Cuando recuerdas los momentos vividos y los intentas escribir mientes como un bellaco porque no puedes ser fiel con el pasado como tampoco puedes ser objetivo con el presente. Yo le decía mi madre que me enseñara a ganchillar y a lo máximo que llegué fue al punto bobo que el propio nombre ya indica lo suficiente del individuo que lo intenta en cuestión. Las mesillas de noche acumulan objetos de uso puntual y privado. En la de mis padres descubrí por vez primera una caja de condones. La mía tiene de todo, una especie de cajón desastre que no de sastre.

Mi abuela todavía me reconoce, aunque cada vez que ve a uno de mis hijos se arma un revuelo mental que nunca sabe si son míos, si son mis ahijados o si simplemente son unos vecinos. Mi madre se empeña en repetirle las cosas para que las pueda entender y lo hace a grito pelado. El Alzheimer no la dejó sorda, mamá. Ella no entiende que por mucho que se empeñe, mi abuela ya no va a entender lo que mi madre quiere que entienda. A veces mi abuela se pone triste, mira hacia el infinito y me dice entre dientes que está cansada y que ya tiene ganas de irse sin más. Otras veces llora en silencio.

Hoy el personaje que odio y que ya no soy, me susurró estas líneas. Mañana me olvidará y me dejará sin la mínima intención de volver porque lo conozco como si lo pariese. Juega conmigo con la misma desgana que mi abuela se levanta cada día, pero aunque yo ya no soy aquel que se convirtió en quien no era, reconozco que me cuesta mucho matar lo que el tiempo pasado fue creando en mí.

servido por ignacio 6 comentarios compártelo

6 comentarios · Escribe aquí tu comentario

lucia3

lucia3 dijo

A mí me gusta este personaje tuyo que escribe estupendamente, eso sí, un poco caótico en su discurso, pero estupendamente.
Evocas recuerdos con esa desgana que te hace encantador y que consigue que te eche de menos cuando estás tanto tiempo ausente.
Un abrazo, y bienvenido.

28 Agosto 2008 | 08:39 AM

lucia3

lucia3 dijo

Ah, me había olvidado de decirte que no se te ocurra enterrarlo y que le des un poco más de libertad para que viva su vida.
Un abrazo.

28 Agosto 2008 | 08:41 AM

cosiña mala

cosiña mala dijo

¿Porqué te empeñas en matarlo? déjalo, es una interesante parte de tu vida, ahora puedes verte apático, cansado, pero ¿quien te dice que mañana no vuelva a picarte el gusanillo de la inspiración y te apetezca de nuevo hacernos pasar unos agradables momentos, deleitandonos con tus letras? -Ne me quitte pas...

31 Agosto 2008 | 04:47 PM

furmigueta

furmigueta dijo

yo no quiero q lo entierres, yo quiero q vuelvas q nos hagas espectadores d tus recuerdos o d lo q ese personaje quiera contarnos. creo q somos muchos los q estamos ansiosos d q vuelvas x estos lares. espero vuelvas en breve.!

3 Septiembre 2008 | 09:49 AM

MURRON

MURRON dijo

Y yo que soy aquello que escribo, que es fiel a lo que siento pero que no se si es fiel a la realidad, me quedo extasiada ante este texto que no se muy bien si eres tu o ese al que te cuesta matar y que no es más que el reflejo de unos recuerdos que no se parecen demasiado a la realidad. En definitiva, que me quito el sombrero cada vez que paso por aqui. Como me gusta lo que escribes. Muchos besos

5 Septiembre 2008 | 01:35 PM

jaz

jaz dijo

pues yo creo en la reencarnacion... y puedo esperar

22 Septiembre 2008 | 06:52 AM

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